Según una noticia del diario Levante www.levante-emv.com :
Profesionales del Área de Salud Mental del Hospital Provincial de Castelló destacaron ayer la necesidad de que los pacientes con patología dual grave que presentan una enfermedad mental asociada a una adicción sean tratados por un equipo multidisciplinar.
Esta es la conclusión de psiquiatras, psicólogos y enfermeros del centro hospitalario en su artículo «Unidad Hospitalaria de Patología Dual Grave: un año de experiencia», que publica la última edición de la Revista Española de Drogodependencias.
En este artículo, los profesionales hacen balance de la actividad de la Unidad de Hospitalización durante el primer año y detallan el perfil del paciente. La Unidad acogió a un total de 82 pacientes entre los que prevalecen los varones, con una edad media de 36 años y con ingreso hospitalario de tipo involuntario.
El diagnóstico psiquiátrico más frecuente fue el trastorno psicótico, especialmente la esquizofrenia paranoide, mientras que las sustancias tóxicas más consumidas fueron, por este orden, alcohol, cocaína y cannabis.
La estancia media de hospitalización de los pacientes fue de 26 días y tras el alta fueron derivados, principalmente, a la consulta externa del propio programa.
El tratamiento psicofarmacológico constituye uno de los pilares fundamentales para la mejoría de los pacientes con patología dual con el objetivo de restaurar las funciones psíquicas básicas, disminuir los trastornos de conducta y abordar el síndrome de abstinencia. Para ello, es fundamental la implicación de psiquiatras, psicólogos y personal de enfermería.
El tratamiento farmacológico debe ser complementado con psicoterapia. La labor del personal de enfermería es clave, ya que está implicado activamente tanto en el tratamiento psiquiátrico como psicológico.
Entre las técnicas psicoterápicas de los especialistas destaca la terapia en grupo psicoeducativa motivacional breve-dual (TPMB-D), que consiste en proporcionar al paciente información sobre las drogas y otras conductas adictivas, enseñar recursos que faciliten el proceso de deshabituación, así como concienciar de los riesgos que comporta el consumo de tóxicos cuando existe un trastorno mental de base.
Asimismo, en estas terapias se prepara al paciente para afrontar situaciones de riesgo y prevenir futuras recaídas tras el alta, se hace hincapié en la importancia de la adherencia al tratamiento y en la promoción de unos hábitos y estilos de vida más saludables que ayuden a generar pautas de prevención.
Este equipo de especialistas trabaja en la actualidad en la publicación de varios artículos científicos, entre los que se encuentra la validación de la TPMB-D para demostrar su eficacia.
Mostrando entradas con la etiqueta Patologia Dual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patologia Dual. Mostrar todas las entradas
miércoles, 23 de abril de 2014
viernes, 15 de noviembre de 2013
El adicto es un enfermo como lo es un diabético
La Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) ha denunciado, durante el III Congreso Internacional de Patología Dual celebrado en Barcelona, las dificultades en el acceso a determinados tratamientos para los pacientes adictos a opioides y las desigualdades territoriales en el tratamiento de las adicciones.
El presidente de la SEPD y jefe de Salud Mental Retiro del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el doctor Nestor Szerman, ha calificado de "escandalosas" las desigualdades territoriales que sufren los pacientes de patología dual que, ha añadido, "son tratados como ciudadanos de primera o de segunda según donde hayan tenido la suerte de nacer o residir".
Según el experto, "hay comunidades donde el acceso a determinados tratamientos para la adicción a opiáceos, está plagado de dificultades y barreras de tipo económico y, sobre todo, de tipo moral, que los hacen muy poco accesibles para los pacientes y para los profesionales".
Desde esta sociedad científica, "cuyo objetivo es tratar a nuestros pacientes y conseguir su mejor integración en la sociedad", lamentan que el paciente adicto esa valorado como un "sujeto marginal, que es adicto porque ha querido".
La mayoría de los adictos presenta una patología dual, es decir un trastorno mental además de su adicción. En este sentido, Szerman ha explicado que,, a diferencia de hace 20 años, hoy se sabe que "la vulnerabilidad a ser adicto viene de 'fabrica', provocada por una deficiencia genética, y que la adicción se produce cuando se entra en contacto con las drogas".
Hasta un 70 por ciento de los adictos a opioides presenta esta patología, aunque en opinión del experto y en la de los profesionales del sector, "el 100% de los pacientes adictos a opioides la padecen". Por lo tanto, recuerdan desde le SEPD, "el adicto es un enfermo, como lo es un diabético".
"Los médicos no curamos la diabetes, ni la hipertensión o el colesterol, pero los tratamos muy adecuadamente; igual ocurre con las adicciones", ha añadido Szerman, quien ha destacado que es importante ofrecer al paciente adicto un tratamiento adecuado e individualizado para mejorar su calidad de vida y facilitar su integración social.
La sociedad propone la integración de la red de adicciones en una red única y normalizada de salud mental, "donde las adicciones sean tratadas por expertos en adicciones y patología dual, porque no se deben disociar las adicciones de la patología dual". En este sentido, Szerman considera fundamental poder diagnosticar los otros trastornos que cursan junto con la adicción.
Sin embargo, esto no es siempre posible porque "el modelo de asistencia sigue basado en el del siglo pasado y por lo tanto, el paciente, todavía hoy en el siglo XXI, recibe un tratamiento marginal, en una red disociada del sistema nacional de salud y basado, en ocasiones, en criterios morales y no científicos", ha afirmado.
Por otro lado, ha recordado que "hoy en día tenemos otros fármacos para tratar la adicción a opioides con propiedades distintas a la metadona y, en muchos pacientes, podemos tratar trastornos mentales de forma distinta que si los tratáramos con metadona".
En este sentido, ha añadiod que "es fundamental que los pacientes adictos a opioides tengan acceso no sólo a la metadona, sino al resto de medicamentos". Para ello, "el médico debe tener en su cartera de servicios la posibilidad y el conocimiento de ofrecer todos los fármacos que tenemos hoy en día para tratar con gran eficacia a los pacientes", ha concluido, no sin antes lamentar que se considera al paciente como un adicto sin más y se le trate habitualmente con metadona y, en muy pocas ocasiones, con los otros tratamientos.
Fuente: Europress.es
El presidente de la SEPD y jefe de Salud Mental Retiro del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el doctor Nestor Szerman, ha calificado de "escandalosas" las desigualdades territoriales que sufren los pacientes de patología dual que, ha añadido, "son tratados como ciudadanos de primera o de segunda según donde hayan tenido la suerte de nacer o residir".
Según el experto, "hay comunidades donde el acceso a determinados tratamientos para la adicción a opiáceos, está plagado de dificultades y barreras de tipo económico y, sobre todo, de tipo moral, que los hacen muy poco accesibles para los pacientes y para los profesionales".
La mayoría de los adictos presenta una patología dual, es decir un trastorno mental además de su adicción. En este sentido, Szerman ha explicado que,, a diferencia de hace 20 años, hoy se sabe que "la vulnerabilidad a ser adicto viene de 'fabrica', provocada por una deficiencia genética, y que la adicción se produce cuando se entra en contacto con las drogas".
Hasta un 70 por ciento de los adictos a opioides presenta esta patología, aunque en opinión del experto y en la de los profesionales del sector, "el 100% de los pacientes adictos a opioides la padecen". Por lo tanto, recuerdan desde le SEPD, "el adicto es un enfermo, como lo es un diabético".
"Los médicos no curamos la diabetes, ni la hipertensión o el colesterol, pero los tratamos muy adecuadamente; igual ocurre con las adicciones", ha añadido Szerman, quien ha destacado que es importante ofrecer al paciente adicto un tratamiento adecuado e individualizado para mejorar su calidad de vida y facilitar su integración social.
La sociedad propone la integración de la red de adicciones en una red única y normalizada de salud mental, "donde las adicciones sean tratadas por expertos en adicciones y patología dual, porque no se deben disociar las adicciones de la patología dual". En este sentido, Szerman considera fundamental poder diagnosticar los otros trastornos que cursan junto con la adicción.
Sin embargo, esto no es siempre posible porque "el modelo de asistencia sigue basado en el del siglo pasado y por lo tanto, el paciente, todavía hoy en el siglo XXI, recibe un tratamiento marginal, en una red disociada del sistema nacional de salud y basado, en ocasiones, en criterios morales y no científicos", ha afirmado.
Por otro lado, ha recordado que "hoy en día tenemos otros fármacos para tratar la adicción a opioides con propiedades distintas a la metadona y, en muchos pacientes, podemos tratar trastornos mentales de forma distinta que si los tratáramos con metadona".
En este sentido, ha añadiod que "es fundamental que los pacientes adictos a opioides tengan acceso no sólo a la metadona, sino al resto de medicamentos". Para ello, "el médico debe tener en su cartera de servicios la posibilidad y el conocimiento de ofrecer todos los fármacos que tenemos hoy en día para tratar con gran eficacia a los pacientes", ha concluido, no sin antes lamentar que se considera al paciente como un adicto sin más y se le trate habitualmente con metadona y, en muy pocas ocasiones, con los otros tratamientos.
Fuente: Europress.es
jueves, 31 de octubre de 2013
Uno de cada cuatro adictos son hiperactivos sin diagnosticar, según expertos.
Una de cada cuatro personas que sufren alguna adicción también padecen
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y no han sido
diagnosticadas, según los datos facilitados por los expertos que
participan en el II Congreso Internacional de Patología Dual.
"Hay una clara relación entre el TDAH y los transtornos por uso de sustancias. De hecho, un paciente con déficit de atención dobla sus posibilidades de desarrollar una adicción, en comparación con un individuo sin dicho trastorno", ha asegurado el psiquiatra del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, José Martínez.
Los expertos además han explicado que una parte de los pacientes sin diagnosticar utilizan las drogas como forma de "automedicación" ante el malestar y las complicaciones provocadas por el TDAH.
Datos clínicos han arrojado que, entre el 31 % y el 75 % de los pacientes con dependencia de alcohol, el 35 % de los cocainómanos, el 17 % en tratamiento de deshabituación con metadona y un número creciente de dependientes al cannabis, cumplen con los requisitos de TDAH.
"La adolescencia es la época en la que se empieza a experimentar con las drogas y se registra una mayor prevalencia de trastornos adictivos. Si existe además otro trastorno mental aumenta la vulnerabilidad y aumenta el riesgo de padecer patología dual", ha agregado Martínez.
Según los expertos, este escenario del paciente con trastorno se complica si se tiene en cuenta que, con frecuencia, el paciente se presenta a evaluación psiquiátrica siendo ya adulto y sin haber sido diagnosticado previamente durante la infancia y la adolescencia.
"El TDAH ha sido considerado exclusivamente como un trastorno de la infancia, pero la investigación ha demostrado que es un trastorno crónico del desarrollo que persiste en edad adulta en más de la mitad de los pacientes, si no es adecuadamente tratado", ha dicho el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual, Néstor Szerman.
Para los expertos, en España hay una notable falta de diagnóstico en la infancia de los trastornos del aprendizaje y de trastornos como TDHA, que sufren cerca del 5 % de los adolescentes, una edad y una patología que multiplica el riesgo de vulnerabilidad al abuso de sustancias.
Fuente: Psiquiatria.com
"Hay una clara relación entre el TDAH y los transtornos por uso de sustancias. De hecho, un paciente con déficit de atención dobla sus posibilidades de desarrollar una adicción, en comparación con un individuo sin dicho trastorno", ha asegurado el psiquiatra del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, José Martínez.
Los expertos además han explicado que una parte de los pacientes sin diagnosticar utilizan las drogas como forma de "automedicación" ante el malestar y las complicaciones provocadas por el TDAH.
Datos clínicos han arrojado que, entre el 31 % y el 75 % de los pacientes con dependencia de alcohol, el 35 % de los cocainómanos, el 17 % en tratamiento de deshabituación con metadona y un número creciente de dependientes al cannabis, cumplen con los requisitos de TDAH.
"La adolescencia es la época en la que se empieza a experimentar con las drogas y se registra una mayor prevalencia de trastornos adictivos. Si existe además otro trastorno mental aumenta la vulnerabilidad y aumenta el riesgo de padecer patología dual", ha agregado Martínez.
Según los expertos, este escenario del paciente con trastorno se complica si se tiene en cuenta que, con frecuencia, el paciente se presenta a evaluación psiquiátrica siendo ya adulto y sin haber sido diagnosticado previamente durante la infancia y la adolescencia.
"El TDAH ha sido considerado exclusivamente como un trastorno de la infancia, pero la investigación ha demostrado que es un trastorno crónico del desarrollo que persiste en edad adulta en más de la mitad de los pacientes, si no es adecuadamente tratado", ha dicho el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual, Néstor Szerman.
Para los expertos, en España hay una notable falta de diagnóstico en la infancia de los trastornos del aprendizaje y de trastornos como TDHA, que sufren cerca del 5 % de los adolescentes, una edad y una patología que multiplica el riesgo de vulnerabilidad al abuso de sustancias.
Fuente: Psiquiatria.com
Etiquetas:
Adicción,
Noticias,
Patologia Dual,
TDH.
domingo, 27 de octubre de 2013
El papel de litio en la plasticidad neural y sus implicaciones para los trastornos del estado de ánimo.
25/oct/2013 Acta Psychiatr Scand. 2013 Nov;128(5):347–361.
Método. Los autores realizaron una búsqueda exhaustiva de la literatura publicada utilizando varios términos de búsqueda, incluyendo Li, plasticidad y estrés. Los artículos relevantes fueron recuperados y sus bibliografías consultadas para ampliar el número de artículos revisados. Los artículos más relevantes, tanto de la literatura clínica y preclínica se examinaron en detalle.
Resultados. El estrés crónico resulta en la remodelación morfológica y funcional en regiones específicas del cerebro donde las diferencias estructurales han sido asociadas con los trastornos del estado de ánimo, tales como BPD. El Li se ha demostrado para bloquear los cambios inducidos por el estrés y facilitar la plasticidad neural. La aparición de los trastornos del estado de ánimo puede reflejar la incapacidad del cerebro para responder adecuadamente después de estrés, donde los cambios en ciertas regiones pueden llegar a ser "bloqueados en" cuando se pierde plasticidad. El Li puede mejorar la plasticidad a través de varios mecanismos moleculares, que se han caracterizado en modelos animales. Además, el creciente número de estudios de imágenes clínicas ha demostrado que estos mecanismos pueden estar funcionando en el cerebro humano.
Conclusión. Este trabajo apoya la hipótesis de que el Li es capaz de mejorar los síntomas clínicos, facilitando la plasticidad neuronal y de ese modo ayuda a 'desbloquear' el cerebro a partir de su estado de mala adaptación en pacientes con trastornos del estado de ánimo.
(Lithium's role in neural plasticity and its implications for mood disorders.)
Autor-es: J. D. Gray; B. S. McEwen.
Resumen
Objetivo. El litio (Li) es a menudo un tratamiento eficaz para los trastornos del estado de ánimo, especialmente el trastorno bipolar (BPD), y puede mitigar los efectos del estrés en el cerebro mediante la modulación de varias vías para facilitar la plasticidad neural. Esta revisión pretende resumir lo que se sabe sobre los mecanismos moleculares que subyacen a las acciones del Li en el cerebro en respuesta al estrés, en particular, cómo el Li es capaz de facilitar la plasticidad a través de la regulación del sistema glutamato y los componentes del citoesqueleto.Método. Los autores realizaron una búsqueda exhaustiva de la literatura publicada utilizando varios términos de búsqueda, incluyendo Li, plasticidad y estrés. Los artículos relevantes fueron recuperados y sus bibliografías consultadas para ampliar el número de artículos revisados. Los artículos más relevantes, tanto de la literatura clínica y preclínica se examinaron en detalle.
Resultados. El estrés crónico resulta en la remodelación morfológica y funcional en regiones específicas del cerebro donde las diferencias estructurales han sido asociadas con los trastornos del estado de ánimo, tales como BPD. El Li se ha demostrado para bloquear los cambios inducidos por el estrés y facilitar la plasticidad neural. La aparición de los trastornos del estado de ánimo puede reflejar la incapacidad del cerebro para responder adecuadamente después de estrés, donde los cambios en ciertas regiones pueden llegar a ser "bloqueados en" cuando se pierde plasticidad. El Li puede mejorar la plasticidad a través de varios mecanismos moleculares, que se han caracterizado en modelos animales. Además, el creciente número de estudios de imágenes clínicas ha demostrado que estos mecanismos pueden estar funcionando en el cerebro humano.
Conclusión. Este trabajo apoya la hipótesis de que el Li es capaz de mejorar los síntomas clínicos, facilitando la plasticidad neuronal y de ese modo ayuda a 'desbloquear' el cerebro a partir de su estado de mala adaptación en pacientes con trastornos del estado de ánimo.
Etiquetas:
Patologia Dual,
Trastorno bipolar
martes, 20 de agosto de 2013
Percepción del apoyo familiar en los consumidores de drogas y su relación con trastornos psiquiátricos.
Autor-es: Makilim, Nunes Baptista; Valdir, de Aquino Lemos; Adriana, Munhoz Carneiro; Paulo, Rogério Morais
Los resultados indican la existencia de correlaciones negativas entre el apoyo familiar percibido y los niveles de depresión, ansiedad y desesperanza.
En la muestra estudiada, el apoyo familiar resultó ser un factor como una variable condicionada por los niveles de ansiedad y depresión. Estos resultados indican que la percepción del apoyo familiar puede ser un importante apoyo social para el paciente con AOD.
Acceso gratuito al texto completo: Psiquiatria.com - Percepción del apoyo familiar en los consumidores de drogas y su relación con trastornos psiquiátricos.
Resumen
Este estudio tuvo como objetivo analizar las relaciones entre la percepción del apoyo familiar, los síntomas depresivos, ansiedad y desesperanza en las personas dependientes de alcohol o drogas (AOD). Participaron de este estudio 97 pacientes en tratamiento, de edades comprendidas entre 18 y 58 años, de ambos sexos de seis instituciones privadas para el tratamiento de la drogodependencia, ubicado en Santos - SP / Brasil. Los participantes respondieron al Inventario de Percepción de Apoyo a la Familia, IPSF, el Inventario de Depresión de Beck-BDI, el Inventario de Ansiedad de Beck, BAI, Escala de Desesperanza - Beck y criterios para el abuso o dependencia de sustancias en el DSM-IV TR.Los resultados indican la existencia de correlaciones negativas entre el apoyo familiar percibido y los niveles de depresión, ansiedad y desesperanza.
En la muestra estudiada, el apoyo familiar resultó ser un factor como una variable condicionada por los niveles de ansiedad y depresión. Estos resultados indican que la percepción del apoyo familiar puede ser un importante apoyo social para el paciente con AOD.
Acceso gratuito al texto completo: Psiquiatria.com - Percepción del apoyo familiar en los consumidores de drogas y su relación con trastornos psiquiátricos.
Etiquetas:
Adicción,
Familia,
Patologia Dual
miércoles, 14 de agosto de 2013
Drogodependientes vs. usuarios de salud mental con trastornos de personalidad: Su relación con la calidad de vida, la psicopatología en Eje I, el ajuste psicológico y dinámica familiar.
13/ago/2013 · Anales de Psicología. 2013;29(1):48-54.
Drogodependientes vs. usuarios de salud mental con trastornos de personalidad: Su relación con la calidad de vida, la psicopatología en Eje I, el ajuste psicológico y dinámica familiar.
(Addicts vs mental health users with personality disorders: its relation to quality of life in Axis I psychopathology, psychological adjustment and family dynamics.)
Autor-es: José Miguel Martínez-González; Pilar Munera-Ramos; Elisardo Becoña-Iglesias.
Palabras claves: Trastornos de la personalidad, Drogodependientes, Salud mental,Calidad de vida, Dinámica familiar.
Keywords: Personality disorders, Drug addicts, Mental health, Quality of life and family dynamics.)
Resumen
El objetivo de este estudio ha sido analizar algunas variables de gran relevancia en el tratamiento de los trastornos de la personalidad como son la calidad de vida, el nivel de gravedad de ajuste psicológico, la concomitancia con psicopatología del Eje I y la percepción de dinámica familiar de estos pacientes.La muestra la componente 68 pacientes que presentan un trastorno de la personalidad de los que el 57.4 % son drogodependientes en tratamiento en un centro ambulatorio de atención a las drogodependencias y el 42.6 % son usuarios de un centro ambulatorio de salud mental que no presenta trastornos adictivos.
Los resultados muestran que no existen diferencias significativas en calidad de vida ni gravedad de ajuste psicológico entre los pacientes en función de la drogadicción. Las diferencias parecen estar vinculadas a la concomitancia de psicopatología en el Eje I, porque los que no la presentan cuentan con un nivel de calidad de vida más elevado y mejor ajuste psicológico. Esto indica que la presencia de psicopatología en el Eje I, en pacientes con trastornos de la personalidad, incrementa la dificultad asociada al tratamiento de estos pacientes. En relación a la dinámica familiar se ha podido constatar que mientras el apego influye negativamente en la calidad de vida de estos pacientes, los recursos familiares la mejoran.
Todo parece indicar que la calidad de vida autopercibida en pacientes con trastornos de la personalidad, drogodependientes o usuarios de salud mental, está determinada por la presencia concomitante de otra psicopatología en el Eje I. Esta concomitancia debe convertirse en objetivo de intervención terapéutica.
descargar texto completo
Psiquiatria.com
lunes, 15 de abril de 2013
Las sociedades de Psiquiatría Biológica y de Patología Dual desarrollarán actividades en investigación y docencia
La SEPB evaluará la acreditación de los actos científicos que la SEPD estime oportunos y viceversa.
Los presidentes de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Néstor Szerman y de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB), Miquel Bernardo han firmado un convenio de colaboración para fortalecer la investigación y docencia en los ámbitos relacionados con la psiquiatría biológica y la patología dual.
Ambas sociedades científicas, que coinciden en sus fines, establecerán a través de este acuerdo el entorno de referencia para desarrollar acciones coordinadas e intercambiar información de interés entre sus asociados, cursos de formación y actualización específica, etc. Asimismo, se ofrecerá representatividad de una hacia la otra en cualquier ámbito de actuación que resulte de interés.
Por otro lado, la SEPB evaluará la acreditación de los actos científicos que la SEPD estime oportunos y de forma recíproca lo hará la SEPD.
FUENTE: Redacción Médica
martes, 29 de enero de 2013
Aumenta el número de personas que decide ponerse a dieta sin consultar a un especialista
El prototipo es: mujer, universitaria y de 26 años de edad
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales (psiquiátricas) que comportan anomalías graves durante la ingesta y convierten la comida en un enemigo. Son cada vez más frecuentes y actualmente se encuentran entre las patologías más graves de la población española. Aunque la edad de inicio suele ser la adolescencia, una gran parte de los casos se prolongan durante la vida adulta. “El prototipo de paciente que lo sufre es una mujer, con estudios universitarios de unos 26 años, -revela el doctor Ignacio Basurte, psiquiatra del Hospital Universitario Gregorio Marañón y secretario de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD). Además, en el 17% de los casos, encontramos casos de patología dual. Es decir, estas pacientes suman a su trastorno mental algún tipo de adicción”.
El síntoma externo podría ser una alteración de la conducta alimenticia (dietas prolongadas, pérdida de peso...) pero el origen de estos trastornos se explica a partir de una alteración mental cuya expresión psicológica es un elevado nivel de insatisfacción personal, miedo a madurar, elevados índices de autoexigencia, ideas distorsionadas sobre el peso o la comida, etcétera. Los trastornos alimentarios más conocidos que se enmarcan dentro de este conjunto son la anorexia, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. En España, como en el resto de los países desarrollados, los casos de bulimia superan los de anorexia.
Patología Dual y TCA
“Tanto la bulimia, el trastorno por atracón, como la anorexia purgativa, implican un marcado patrón impulsivo y de carencia de control inhibitorio, que a su vez se ve relacionado con la adicción y trastornos similares (juego patológico, cleptomanía y otros trastornos del control de impulsos). De hecho, aquellas personas que manifiestan tener problemas de alimentación, presentan también problemas relacionados con el consumo de sustancias con bastante frecuencia”, aclara el doctor Basurte.
Los expertos han observado un mayor número de pacientes con patología dual y TCA entre los casos bulímicos, es decir, aquellos que presentan dentro de su problemática patrones compulsivos como el vómito, ejercicio excesivo y uso de laxantes. “Estos pacientes abusan de cocaína, anfetaminas y cannabis. Además se conoce que existe una mayor tasa de consumo de alcohol en las personas diagnosticadas de anorexia subtipo purgativo o con bulimia nerviosa”, añade el experto.
Por otro lado, estudios realizados en algunos hospitales españoles con Unidades de Trastornos de la Conducta Alimentaria en adultos han demostrado que los pacientes con estos trastornos en la vida adulta consumen una media de tres sustancias adictivas, siendo las más frecuentes cafeína (86%), alcohol (72%), tabaco (51%). Inmediatamente después encontramos el abuso de benzodiacepinas e hipnóticos, cannabis y otras sustancias (alucinógenos, cocaína, anfetaminas y opiáceos).
“Sólo un 2,3% de los pacientes con TCA no realiza ningún consumo de sustancias. Esto sube a un 11,4%, sin tener en cuenta el consumo de tabaco o cafeína, siendo en este caso el consumo más prevalente el alcohol, - revela el doctor Basurte. Se puede afirmar que por lo menos el 88,6% de los pacientes con TCA en la vida adulta, realizan algún consumo de sustancias con potencial adictivo, excluyendo el tabaco y la cafeína. Además, el riesgo de consumo perjudicial de alcohol y adicción se multiplica por cinco en pacientes con bulimia nerviosa. Estas pacientes se asocian también con una mayor impulsividad”.
Problemas asociados
Más de la mitad de los pacientes con TCA presentan una marcada impulsividad. Tal y como comenta el experto en patología dual, “la impulsividad aumenta el riesgo de consumo de sustancias, tentativas de suicidio, autolesiones o conductas purgativas que repercuten en una mayor complejidad asistencial y peor evolución, además de una elevada comorbilidad con rasgos de personalidad específicos. En este sentido, esta comorbilidad multiplica por 5 el riesgo de padecer depresiones severas/graves en casos como es el rasgo límite de personalidad, hasta por 4 en el caso del dependiente y casi de manera constante en el trastorno por evitación”.
Otros síntomas destacables, son los referentes a la presencia de síntomas de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) que aparece en más de la mitad de los pacientes. En palabras del doctor Basurte, “dichos síntomas afectan seriamente a la impresión subjetiva de los pacientes con TCA respecto a su calidad de vida. De esta manera, ven mermada de una manera significativa su estado de salud, estado de ánimo, trabajo, su nivel de actividad, relaciones sociales y en definitiva las actividades generales y el grado de satisfacción global. Presentan de igual manera un mayor grado de discapacidad total, que afecta de manera importante a todos los aspectos de su vida, social, laboral y familiar, además de un marcado nivel de estrés personal”.
“Como es evidente, los pacientes con TCA presentan una elevada comorbilidad. En su evolución influye de manera determinante la presencia de patología dual, determinados rasgos de personalidad, rasgos impulsivos, y síntomas de TDAH que da lugar a distintos subtipos del trastorno que se asocian a un peor pronóstico, a una mayor morbilidad por sí mismos, mayor discapacidad y peor calidad de vida”, concluye el secretario de la SEPD.
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales (psiquiátricas) que comportan anomalías graves durante la ingesta y convierten la comida en un enemigo. Son cada vez más frecuentes y actualmente se encuentran entre las patologías más graves de la población española. Aunque la edad de inicio suele ser la adolescencia, una gran parte de los casos se prolongan durante la vida adulta. “El prototipo de paciente que lo sufre es una mujer, con estudios universitarios de unos 26 años, -revela el doctor Ignacio Basurte, psiquiatra del Hospital Universitario Gregorio Marañón y secretario de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD). Además, en el 17% de los casos, encontramos casos de patología dual. Es decir, estas pacientes suman a su trastorno mental algún tipo de adicción”.
El síntoma externo podría ser una alteración de la conducta alimenticia (dietas prolongadas, pérdida de peso...) pero el origen de estos trastornos se explica a partir de una alteración mental cuya expresión psicológica es un elevado nivel de insatisfacción personal, miedo a madurar, elevados índices de autoexigencia, ideas distorsionadas sobre el peso o la comida, etcétera. Los trastornos alimentarios más conocidos que se enmarcan dentro de este conjunto son la anorexia, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. En España, como en el resto de los países desarrollados, los casos de bulimia superan los de anorexia.
Patología Dual y TCA
“Tanto la bulimia, el trastorno por atracón, como la anorexia purgativa, implican un marcado patrón impulsivo y de carencia de control inhibitorio, que a su vez se ve relacionado con la adicción y trastornos similares (juego patológico, cleptomanía y otros trastornos del control de impulsos). De hecho, aquellas personas que manifiestan tener problemas de alimentación, presentan también problemas relacionados con el consumo de sustancias con bastante frecuencia”, aclara el doctor Basurte.
Los expertos han observado un mayor número de pacientes con patología dual y TCA entre los casos bulímicos, es decir, aquellos que presentan dentro de su problemática patrones compulsivos como el vómito, ejercicio excesivo y uso de laxantes. “Estos pacientes abusan de cocaína, anfetaminas y cannabis. Además se conoce que existe una mayor tasa de consumo de alcohol en las personas diagnosticadas de anorexia subtipo purgativo o con bulimia nerviosa”, añade el experto.
Por otro lado, estudios realizados en algunos hospitales españoles con Unidades de Trastornos de la Conducta Alimentaria en adultos han demostrado que los pacientes con estos trastornos en la vida adulta consumen una media de tres sustancias adictivas, siendo las más frecuentes cafeína (86%), alcohol (72%), tabaco (51%). Inmediatamente después encontramos el abuso de benzodiacepinas e hipnóticos, cannabis y otras sustancias (alucinógenos, cocaína, anfetaminas y opiáceos).
“Sólo un 2,3% de los pacientes con TCA no realiza ningún consumo de sustancias. Esto sube a un 11,4%, sin tener en cuenta el consumo de tabaco o cafeína, siendo en este caso el consumo más prevalente el alcohol, - revela el doctor Basurte. Se puede afirmar que por lo menos el 88,6% de los pacientes con TCA en la vida adulta, realizan algún consumo de sustancias con potencial adictivo, excluyendo el tabaco y la cafeína. Además, el riesgo de consumo perjudicial de alcohol y adicción se multiplica por cinco en pacientes con bulimia nerviosa. Estas pacientes se asocian también con una mayor impulsividad”.
Problemas asociados
Más de la mitad de los pacientes con TCA presentan una marcada impulsividad. Tal y como comenta el experto en patología dual, “la impulsividad aumenta el riesgo de consumo de sustancias, tentativas de suicidio, autolesiones o conductas purgativas que repercuten en una mayor complejidad asistencial y peor evolución, además de una elevada comorbilidad con rasgos de personalidad específicos. En este sentido, esta comorbilidad multiplica por 5 el riesgo de padecer depresiones severas/graves en casos como es el rasgo límite de personalidad, hasta por 4 en el caso del dependiente y casi de manera constante en el trastorno por evitación”.
Otros síntomas destacables, son los referentes a la presencia de síntomas de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) que aparece en más de la mitad de los pacientes. En palabras del doctor Basurte, “dichos síntomas afectan seriamente a la impresión subjetiva de los pacientes con TCA respecto a su calidad de vida. De esta manera, ven mermada de una manera significativa su estado de salud, estado de ánimo, trabajo, su nivel de actividad, relaciones sociales y en definitiva las actividades generales y el grado de satisfacción global. Presentan de igual manera un mayor grado de discapacidad total, que afecta de manera importante a todos los aspectos de su vida, social, laboral y familiar, además de un marcado nivel de estrés personal”.
“Como es evidente, los pacientes con TCA presentan una elevada comorbilidad. En su evolución influye de manera determinante la presencia de patología dual, determinados rasgos de personalidad, rasgos impulsivos, y síntomas de TDAH que da lugar a distintos subtipos del trastorno que se asocian a un peor pronóstico, a una mayor morbilidad por sí mismos, mayor discapacidad y peor calidad de vida”, concluye el secretario de la SEPD.
Fuente: Diario Siglo XXI
martes, 11 de diciembre de 2012
Una adicta tiene tres veces más riesgo de sufrir violencia machista
Casi el 50% de las mujeres que solicitan tratamiento por consumo de drogas son objeto de agresiones de género · Los expertos inciden en la importancia de abordar conjuntamente ambos problemas
Consumo de drogas y violencia machista van unidos, de tal forma que las mujeres adictas presentan un riesgo tres veces mayor de ser víctimas de una agresión física o sexual por parte de su pareja.
Así lo expresó la doctora Marta Torres, psiquiatra del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona, en las XIV Jornadas de Patología Dual (adicción más otra enfermedad psiquiátrica), celebradas recientemente y que reunieron a expertos nacionales e internacionales.
La elevada asociación entre maltrato y consumo de drogas se hace evidente si se tiene en cuenta que entre el 40 y el 85% de los hombres que buscan o reciben tratamiento por una adicción ha abusado de sus parejas en el último año, una proporción cuatro veces superior a lo registrado en la población general. Alrededor del 50% de las mujeres que solicitan tratamiento por consumo de drogas son objeto de violencia de género.
¿Y por qué? "Explicaciones hay muchas y ninguna concreta, hay muchos factores", señaló la doctora Torres, quien precisó que se trata de mujeres con poca capacidad de decir no y que en la mayoría de los casos sufren depresión.
El consumo de drogas está más estigmatizado en las mujeres que en los hombres, por lo que es más difícil que acudan al tratamiento.
Además, una vez que han logrado superar esa barrera, surge el miedo a contarlo por si se entera la pareja y se agrava la situación de violencia. En la mayoría de los casos, estas mujeres siguen consumiendo "porque es la única manera que tienen de soportar la situación que tienen en casa".
A la pregunta de si consumen porque son víctimas de violencia o viceversa, la psiquiatra afirma que "hay de todo", ya que cuando acuden a solicitar ayuda para su adicción "ya es muy difícil saberlo".
Muchas veces se da la circunstancia de que el iniciador al consumo fue la propia pareja. Y aunque en la mayoría de los casos consumen ambos, "no siempre es así".
Junto a la violencia física, a los profesionales les preocupa también la violencia sexual que soportan estas mujeres dentro del hogar y que hace que se enfrenten a un alto riesgo de infección por VIH. "Nos habíamos olvidado de que estas mujeres el factor de riesgo sexual lo tienen en casa".
La doctora Torres incidió en la importancia de abordar conjuntamente violencia de género y adicción, y de hacerlo en el mismo centro al que las mujeres acuden a recibir tratamiento para su abuso de sustancias. "No hay que derivarlas a un sitio específico", señaló esta psiquiatra, quien abogó por enfocar el tratamiento dando por hecho siempre que son objeto de violencia, independientemente de que la mujer lo confirme en ese momento o más adelante, debido "al terror que siente hacia su pareja".
Así, la mujer que se trata de su adicción debe recibir estrategias para manejar la situación con su pareja. Esto es esencial porque "si no tratamos la violencia es más difícil que se cure; sobrelleva la situación consumiendo".
Por su parte, la doctora Pilar Saiz, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, puso de relieve el aumento de los casos de trastorno mental unido a una adicción (patología dual) entre la población femenina.
No obstante, aún se está lejos de los hombres. Aproximadamente el 80% de la población con patología dual son varones, frente al 20% de mujeres. Aunque estos datos pueden no ser reales ya que, según explicó esta doctora, existe un infradiagnóstico en las mujeres.
Saiz precisó que la adicción femenina se centra en sustancias de comercio legal y cannabis y son los hiposedantes no prescritos los que se llevan la palma. Esto marca también una diferencia con los hombres. La adicción de las mujeres suele pasar más desapercibida que la de los hombres y, de hecho, no suelen demandar ayuda en los servicios de toxicomanías sino en los de salud mental.
Cuando una mujer tiene patología dual, el curso de la enfermedad y la respuesta al tratamiento del trastorno mental "empeora de forma importante" y "se incrementa notablemente el caso de suicidios".
Consumo de drogas y violencia machista van unidos, de tal forma que las mujeres adictas presentan un riesgo tres veces mayor de ser víctimas de una agresión física o sexual por parte de su pareja.
Así lo expresó la doctora Marta Torres, psiquiatra del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona, en las XIV Jornadas de Patología Dual (adicción más otra enfermedad psiquiátrica), celebradas recientemente y que reunieron a expertos nacionales e internacionales.
La elevada asociación entre maltrato y consumo de drogas se hace evidente si se tiene en cuenta que entre el 40 y el 85% de los hombres que buscan o reciben tratamiento por una adicción ha abusado de sus parejas en el último año, una proporción cuatro veces superior a lo registrado en la población general. Alrededor del 50% de las mujeres que solicitan tratamiento por consumo de drogas son objeto de violencia de género.
¿Y por qué? "Explicaciones hay muchas y ninguna concreta, hay muchos factores", señaló la doctora Torres, quien precisó que se trata de mujeres con poca capacidad de decir no y que en la mayoría de los casos sufren depresión.
El consumo de drogas está más estigmatizado en las mujeres que en los hombres, por lo que es más difícil que acudan al tratamiento.
Además, una vez que han logrado superar esa barrera, surge el miedo a contarlo por si se entera la pareja y se agrava la situación de violencia. En la mayoría de los casos, estas mujeres siguen consumiendo "porque es la única manera que tienen de soportar la situación que tienen en casa".
A la pregunta de si consumen porque son víctimas de violencia o viceversa, la psiquiatra afirma que "hay de todo", ya que cuando acuden a solicitar ayuda para su adicción "ya es muy difícil saberlo".
Muchas veces se da la circunstancia de que el iniciador al consumo fue la propia pareja. Y aunque en la mayoría de los casos consumen ambos, "no siempre es así".
Junto a la violencia física, a los profesionales les preocupa también la violencia sexual que soportan estas mujeres dentro del hogar y que hace que se enfrenten a un alto riesgo de infección por VIH. "Nos habíamos olvidado de que estas mujeres el factor de riesgo sexual lo tienen en casa".
La doctora Torres incidió en la importancia de abordar conjuntamente violencia de género y adicción, y de hacerlo en el mismo centro al que las mujeres acuden a recibir tratamiento para su abuso de sustancias. "No hay que derivarlas a un sitio específico", señaló esta psiquiatra, quien abogó por enfocar el tratamiento dando por hecho siempre que son objeto de violencia, independientemente de que la mujer lo confirme en ese momento o más adelante, debido "al terror que siente hacia su pareja".
Así, la mujer que se trata de su adicción debe recibir estrategias para manejar la situación con su pareja. Esto es esencial porque "si no tratamos la violencia es más difícil que se cure; sobrelleva la situación consumiendo".
Por su parte, la doctora Pilar Saiz, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, puso de relieve el aumento de los casos de trastorno mental unido a una adicción (patología dual) entre la población femenina.
No obstante, aún se está lejos de los hombres. Aproximadamente el 80% de la población con patología dual son varones, frente al 20% de mujeres. Aunque estos datos pueden no ser reales ya que, según explicó esta doctora, existe un infradiagnóstico en las mujeres.
Saiz precisó que la adicción femenina se centra en sustancias de comercio legal y cannabis y son los hiposedantes no prescritos los que se llevan la palma. Esto marca también una diferencia con los hombres. La adicción de las mujeres suele pasar más desapercibida que la de los hombres y, de hecho, no suelen demandar ayuda en los servicios de toxicomanías sino en los de salud mental.
Cuando una mujer tiene patología dual, el curso de la enfermedad y la respuesta al tratamiento del trastorno mental "empeora de forma importante" y "se incrementa notablemente el caso de suicidios".
Etiquetas:
Adicción,
Patologia Dual,
Violencia de género
viernes, 2 de noviembre de 2012
El estrés incrementa los trastornos de control de los impulsos
De las XIV Jornadas Nacionales de Patología Dual celebradas en Madrid, ...
La crisis económica y el estrés asociado a la misma está siendo el detonante del incremento de la patología psiquiátrica, señalan expertos participantes en las XIV Jornadas Nacionales de Patología Dual celebradas en Madrid, a la par que alertan de que este fenómeno está directamente relacionado con el aumento de los trastornos de control de los impulsos.
"En la aparición de este trastorno influyen tanto factores genéticos como de aprendizaje y ambientales. Lo normal es que exista un equilibro entre todos pero, en estos últimos años, estamos observando que el estrés asociado a problemas económicos está desestabilizando a un mayor número de personas, haciéndoles tomar decisiones impulsivas sin considerar sus consecuencias", señala el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría (ASEPP), el doctor José Antonio López Rodríguez.
Por su parte, el doctor Josep Ramón Domènech, miembro de la Junta Directiva de esta Asociación, considera que "la impulsividad, a pesar de que tiende a considerarse una característica negativa, puede ser un rasgo de personalidad beneficioso y admirado, ya que se puede identificar con capacidad de decisión o rapidez en las respuestas".
En opinión de este psiquiatra, "la intensidad es lo que convierte a la impulsividad en un problema patológico. Cuando una persona reacciona ante distintos estímulos tanto internos como externos sin control, sin considerar las consecuencias negativas y, además, esto conlleva un impacto en la familia, en su trabajo y en general, en el entorno social, entonces hablamos de trastorno de control de los impulsos".
En general, se trata de un problema crónico y, en más de la mitad de los casos, está relacionado con el abuso de sustancias tóxicas. "La impulsividad, la necesidad de satisfacer una necesidad de forma inmediata hace que los afectados consuman drogas y esta adicción genera que cada vez sea más difícil controlar los impulsos. Es un círculo vicioso que se retroalimenta", dice este experto.
La adicción suele ser al alcohol y la cocaína, aunque varía por tramos de edad. "Entre los 20 y 40 años, lo más frecuente es el consumo de la cocaína mientras que a partir de los 50 años suele ser la dependencia al alcohol", indica.
El problema de la impulsividad es que suele ser la base de parte de la patología psiquiátrica, como las conductas suicidas, los trastornos sexuales, la bulimia o el déficit de atención por hiperactividad. "Todos ellos comparten esa sensación o necesidad de hacer o consumir algo, que les lleva a actuar de forma impulsiva y sin control hasta que lo logran". señala López Rodríguez.
El juego patológico y la adicción a las nuevas tecnologías "están aumentando de forma sustancial en nuestro entorno", alerta Domènech. Se estima que la adicción al juego puede llegar a afectar hasta el 5 por ciento de la población y su aumento está asociado a la mayor aceptación del juego por parte de la sociedad y al incremento de la promoción del mismo a través de Internet.
De igual forma, cerca del 3 por ciento de los jóvenes entre 18 y 34 años es adicto a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el 8,1 por ciento está en riesgo de serlo.
La crisis económica y el estrés asociado a la misma está siendo el detonante del incremento de la patología psiquiátrica, señalan expertos participantes en las XIV Jornadas Nacionales de Patología Dual celebradas en Madrid, a la par que alertan de que este fenómeno está directamente relacionado con el aumento de los trastornos de control de los impulsos.
"En la aparición de este trastorno influyen tanto factores genéticos como de aprendizaje y ambientales. Lo normal es que exista un equilibro entre todos pero, en estos últimos años, estamos observando que el estrés asociado a problemas económicos está desestabilizando a un mayor número de personas, haciéndoles tomar decisiones impulsivas sin considerar sus consecuencias", señala el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría (ASEPP), el doctor José Antonio López Rodríguez.
Por su parte, el doctor Josep Ramón Domènech, miembro de la Junta Directiva de esta Asociación, considera que "la impulsividad, a pesar de que tiende a considerarse una característica negativa, puede ser un rasgo de personalidad beneficioso y admirado, ya que se puede identificar con capacidad de decisión o rapidez en las respuestas".
En opinión de este psiquiatra, "la intensidad es lo que convierte a la impulsividad en un problema patológico. Cuando una persona reacciona ante distintos estímulos tanto internos como externos sin control, sin considerar las consecuencias negativas y, además, esto conlleva un impacto en la familia, en su trabajo y en general, en el entorno social, entonces hablamos de trastorno de control de los impulsos".
En general, se trata de un problema crónico y, en más de la mitad de los casos, está relacionado con el abuso de sustancias tóxicas. "La impulsividad, la necesidad de satisfacer una necesidad de forma inmediata hace que los afectados consuman drogas y esta adicción genera que cada vez sea más difícil controlar los impulsos. Es un círculo vicioso que se retroalimenta", dice este experto.
La adicción suele ser al alcohol y la cocaína, aunque varía por tramos de edad. "Entre los 20 y 40 años, lo más frecuente es el consumo de la cocaína mientras que a partir de los 50 años suele ser la dependencia al alcohol", indica.
El problema de la impulsividad es que suele ser la base de parte de la patología psiquiátrica, como las conductas suicidas, los trastornos sexuales, la bulimia o el déficit de atención por hiperactividad. "Todos ellos comparten esa sensación o necesidad de hacer o consumir algo, que les lleva a actuar de forma impulsiva y sin control hasta que lo logran". señala López Rodríguez.
El juego patológico y la adicción a las nuevas tecnologías "están aumentando de forma sustancial en nuestro entorno", alerta Domènech. Se estima que la adicción al juego puede llegar a afectar hasta el 5 por ciento de la población y su aumento está asociado a la mayor aceptación del juego por parte de la sociedad y al incremento de la promoción del mismo a través de Internet.
De igual forma, cerca del 3 por ciento de los jóvenes entre 18 y 34 años es adicto a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el 8,1 por ciento está en riesgo de serlo.
Fuente: Diario SigloXXI.com
jueves, 11 de octubre de 2012
Documental "Fuera de lugar" sobre personas con problemas psiquicos en prisión
Alrededor de 28.000 personas encarceladas en España sufren trastornos mentales, a menudo relacionados con el consumo de drogas, una patología dual que hace más difícil la convivencia tras las rejas y prácticamente imposible la reinserción de dichos enfermos. Ese es el telón de fondo del documental Fuera de lugar, dirigido por el actor y realizador Fernando Guillén Cuervo, que se pone de nuevo tras las cámaras tras la realización de una filmación de similar índole en barrios deprimidos de Haití.
Ahora, de la mano de la Obra Social de Caja Madrid y de la Fundación El Manantial, entre otros patrocinadores, ha centrado su objetivo en esas dolencias psíquicas que merecerían la atención de un psiquiatra antes que la de un funcionario de prisiones: más allá del ámbito de Cataluny a, que cuenta con las competencias exclusivas en materia penitenciaria dentro de su territorio, tan sólo existen dos psiquiátricos penitenciarios en todo el país, los de Alicante y Sevilla. En las cárceles convencionales, más del ochenta por ciento de los reclusos, según diferentes informes y un claro dictamen de la Organización Mundial de la Salud, tendrían que recibir atención especializada. Y no lo hacen. Un extremo a poner de relieve el 10 de Octubre, Día Internacional de la Salud Mental. A juicio de Fernando Guillén Cuervo, atender problemas psiquiátricos en prisión vendría a ser lo mismo que "ver en un pasillo de urgencias a alguien que necesita que le instalen un bypass".
¿Por qué este documental?
"Entré en contacto con la fundación manantial para un programa de corte social de TVE, que se titula "En movimiento", tuve oportunidad de ser conductor de ese programa y entrevistar a varios enfermos mentales en programas de la Fundación Manantial, mas dirigidos a la rehabilitación social que al encierro. Nació de ellos la idea de encargarme este documental, en el que han participado un publicista, David Salaices, y un fotógrafo, Omar Ayyashi. Se trata de un trabajo multidisciplinar, visual, fotográfico y documental, tres afectados con afecciones psiquiátricas y a los responsables de la fundación".
Los tres protagonistas del filme, Alberto, Iván y Elisa, llegan a prisión con sus problemas psiquiátricos a cuestas, pero ya han encontrado una salida al callejón. Ella estudia geriatría y Alberto ya está en libertad. Sin embargo, sorprende que un problema tan grave parezca tan fuera de control por parte de las instituciones.
Alberto, Iván y Elisa significan tres casos diferentes de gente que ha estado en prisión. Cuando grabamos, Alberto estaba a punto de la libertad total y han tenido ayudas alternativas a la prisión gracias a este programa de la fundación Manantial, dirigido a la prevención, a la formación de juristas, o de abogados de oficio. Y es que un problema fundamental es la detección del problema antes de entrar en el proceso penal. Hay una gran limitación en los centros alternativos y los centros penitenciarios psiquiátricos de Alicante y Sevilla se encuentran sobredimensionados.
El retrato robot de la mayoría de los presos que han sufrido o sufren trastornos psiquiátricos es el mismo. Depresión económica y social, falta de medios y carencias asistenciales a lo largo del proceso judicial. En su película, se denuncia claramente que muchos de estos enfermos no son diagnosticados como tales antes de entrar en prisión. ¿Quiere decir que tenemos leyes que pueden ampararles pero carecemos de recursos para aplicarlas?
Están las leyes pero no está el tejido social y administrativo y falta el acuerdo entre los diferentes actores sociales para que esto se haga realidad, que se atienda el problema de miles de personas. Todo ello, exigiría la coordinación de sanidad, justicia, instituciones penitenciarias para que la detección del problema sea eficaz. Hay que ir a la formación de abogados, de peritos, a que haya más asistencia técnica en las cárceles y más centros donde derivarlos.
La prisión es la casa de la patología dual. Cuando se mezclan problemas psiquiátricos con la adición a estupefacientes, el resultado puede ser explosivo. Usted ha llegado a decir que derivar un problema psiquiátrico a prisión es como colocar en los pasillos de urgencias a alguien que necesita que le instalen un bypass en un quirófano. No parece que la cárcel sea una buena mesa de operaciones.
La cárcel resulta un quirófano bastante contaminado para operar en materia de Psiquiatría. Primero por las drogas, lo que termina provocando un nivel de estress en la convivencia muy alto. Existe un alto grado de peligrosidad y de carencia de derechos que muchos presos tienen. Los presos enfermos, por ejemplo, no pueden tener acceso a los permisos de fin de semana porque su salida al exterior se supone que es peligrosa. Pero, claro, todo esto no sólo afecta a España, en el resto de los países también está ocurriendo.
A pesar de abordar un asunto tan escalofriante, ¿se ha sentido cómodo tras la cámara?
Me he sentido cómodo detrás de la cámara, con mucho respeto. Ya tuve experiencia como documentalista en Haití, un lugar muy duro socialmente. Son enseñanzas que uno va adquiriendo pero no deja de ser una experiencia dura, que te conciencia de los problemas de los demás.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
El Ayuntamiento de Majadahonda inicia un proyecto contra la patología dual
El Ayuntamiento de Majadahonda, a través del Centro de Atención Integral de las Drogodependencias (CAID) de la Concejalía de Bienestar Social, Salud y Familia, y el hospital Puerta de Hierro han iniciado el pasado lunes 24 de septiembre un proyecto conjunto, y pionero en la Comunidad de Madrid, para tratar la patología dual (asociación de las adicciones a la enfermedad mental).
La experiencia se llevará a cabo con un grupo de pacientes de la Unidad de Psiquiatría del hospital y el objetivo es reducir y eliminar los consumos, valorar la evolución cognitiva y funcional tras la abstinencia y, en definitiva, mejorar la atención a este tipo de pacientes.
El grupo de trabajo será dirigido por el educador del CAID y contará con la participación de un médico residente y personal de enfermería del hospital de día.
Cuando concluya el proyecto a finales de año, se evaluarán los resultados obtenidos y se planificará la continuidad del grupo en el futuro.
Fuente: Noticias de Majadahonda
lunes, 16 de julio de 2012
Los trastornos mentales y la adicción suelen ir emparejados
Según el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Nestor Szerman, ha advertido de que no es excepcional, sino que es "normal", que los pacientes con trastornos mentales presenten algún tipo de adicción por lo que, ha apostillado, es necesario pensar que hay una "patología dual" en cualquier persona que demanda atención por una adicción o diagnóstico psiquiátrico.
Y es que, los expertos estiman que siete de cada diez pacientes que consultan por un trastorno derivado del consumo de sustancias presenta otra afección psicopatológica y la mayoría de los estudios epidemiológicos muestran que los trastornos mentales, que pueden ser subclínicos, preceden normalmente a las consultas adictivas.
Actualmente, el abordaje de los trastornos mentales y las adicciones se hace de manera independiente por lo que, a juicio de Szerman, sería necesario "repensar" la patología dual y comprender las adicciones desde un nuevo paradigma científico, centrado en el individuo y no en las sustancias.
"El desafío asistencial de los sistemas sanitarios viene motivado por la existencia de dos redes clínicas de tratamiento: la de drogas y la de salud mental, y un único enfermo con patología dual. Estas acciones no suponen un aumento de los recursos destinados ni de los costes asociados, si no una transformación de los ya existentes y dotarlos de mayor eficacia. Algo que sin duda, supondría un ahorro", ha explicado el presidente de la SEPD.
Fuente: El Economista.es
lunes, 25 de junio de 2012
Trastornos psiquiátricos asociados al alcoholismo
Los alcohólicos registran altas tasas de comorbilidad con otros trastornos psiquiátricos. Se ha constatado que el sexo femenino tiene más posibilidades de
presentar una comorbilidad psiquiátrica que el masculino.
La existencia de comorbilidad en el alcoholismo implica un peor pronóstico en la evolución de la enfermedad. La terapia se hace más compleja debido a que estos pacientes padecen más problemas físicos, psíquicos, familiares y sociales que los
alcohólicos sin comorbilidad.
En este trabajo se estudió la evolución de pacientes afectados de patologia psiquiátrica asociada al alcoholismo en una evolución de dos años.
Las conclusiones fueron que el porcentaje de mujeres afectadas de trastorno psiquiátrico asociado a alcoholismo es del 47% (casi un 1/1 en relación al varón), mucho mayor que el 10,56% de la muestra control. Los trastornos psiquiátricos
más frecuentes asociados al alcoholismo son los trastornos de personalidad (30%), trastornos adaptativos (24%), trastornos depresivos (22%) y de ansiedad (18%). En la esquizofrenia la tasa de alcoholismo asociado es de un 11% y en los trastornos bipolares de un 9%. Después de dos años de seguimiento se
obtiene que el 28% de los pacientes con patología psiquiátrica asociada a alcoholismo se encuentra en abstinencia frente al 41,90% de la muestra control. Por tanto, se evidencia una peor evolución de los enfermos afectados de patología dual.
Documento completo
martes, 12 de junio de 2012
La genética de la esquizofrenia: ¿Qué viene ahora?
Resumen
La finalidad de esta revisión invitada es resumir el estado de la investigación genética sobre la etiología de la esquizofrenia (ESQ) y considerar las perspectivas para los avances. La incertidumbre fundamental sobre la genética de la ESQ ha sido siempre la naturaleza de la bestia, la arquitectura genética subyacente. Si se conociera esta genética se podrían diseñar estudios que utilizaran tecnologías adecuadas y con tamaños muestrales adecuados con una probabilidad excelente de generar resultados con un elevado nivel de confianza.Hasta hace poco se disponía de pocos datos pertinentes y este campo necesariamente se basaba en la especulación. Sin embargo, por primera vez en la compleja y frustrante historia del estudio de la genética de la ESQ actualmente tenemos datos empíricos sobre la base genética de la ESQ que implican a locus específicos y que se pueden utilizar para planificar los próximos avances.
Autor-es: Yunjung Kim; Stephanie Zerwas; Sara E. Trace; Patrick F. Sullivan
Acceso gratuito al texto completo en inglés
Fuente: Psiquiatria.com
Etiquetas:
Esquizofrenia,
Patologia Dual,
Psicosis
sábado, 2 de junio de 2012
¿El estado de humor depresivo, el estrés o los sintomas psicóticos provocan el uso de drogas o el uso de drogas provoca o empeora estos sintomas en la esquizofrenia?
Comentario al artículo "Real-time electronic ambulatory monitoring of substance use and symptom expression in schizophrenia" publicado en American Journal of Psychiatry, 2011; 168: 202-209 CUYOS AUTORES SON Swendsen J, Ben-Zev D, Granholm E
Uno de los 6 artículos mas importantes de 2011
Este artículo de Patologia Dual ha sido seleccionado por los editores del American Journal of Psychiatry, como uno de seis más interesantes e importantes de los publicados en 2011 y ha merecido un editorial de Carol A Tamminga en diciembre de 2011, en el que destaca la importancia del tema que llama “comorbilidad” y que nosotros llamamos (con el nombre acuñado por Miguel Casas) Patología Dual, además de la relación cronológica, ¿causa-efecto? en la relación sustancias psicoactivas y síntomas de estado, en la esquizofrenia....
Este artículo de Patologia Dual ha sido seleccionado por los editores del American Journal of Psychiatry, como uno de seis más interesantes e importantes de los publicados en 2011 y ha merecido un editorial de Carol A Tamminga en diciembre de 2011, en el que destaca la importancia del tema que llama “comorbilidad” y que nosotros llamamos (con el nombre acuñado por Miguel Casas) Patología Dual, además de la relación cronológica, ¿causa-efecto? en la relación sustancias psicoactivas y síntomas de estado, en la esquizofrenia....
Psiquiatria.com - ¿El estado de humor depresivo, el estrés o los sintomas psicóticos provocan el uso de drogas o el uso de drogas provoca o empeora estos sintomas en la esquizofrenia?
martes, 13 de marzo de 2012
Está muy extendida la vinculación de la esquizofrenia con el consumo elevado de hachís y marihuana.
Psiquiatria.com - Está muy extendida la vinculación de la esquizofrenia con el consumo elevado de hachís y marihuana.
La esquizofrenia es una enfermedad mental grave que afecta a una de cada 100 personas. Suele manifestarse a partir de los 16 años y, precisamente en torno a esta edad, los expertos psiquiatras han constatado que la mitad de los adolescentes afectados por este mal en la CAPV son consumidores regulares de cannabis.
Según confirmó el jefe del Servicio de Psiquiatría del hospital San Rafael de Barcelona, Luís San, un porcentaje muy elevado de pacientes esquizofrénicos adultos son consumidores compulsivos de tabaco y café, mientras que entre los jóvenes de la comunidad está muy extendida la vinculación de este trastorno con el consumo elevado de hachís y marihuana.
El psiquiatra catalán advirtió que el consumo de cannabis no es el único desencadenante del debut de la enfermedad en la adolescencia. "El simple hecho de fumar canutos no provoca la enfermedad y no todos los que fuman porros van a desarrollar esquizofrenia, no se trata de eso. Es necesario que este hecho se sume a otras causas. Lo que sucede es que si existe una predisposición del individuo a padecer el mal, su consumo va a acelerar mucho su aparición", explicó.
De acuerdo con la opinión de este experto, en los últimos años se ha disparado el número de jóvenes afectados de esquizofrenia que consume tetrahidrocannabinol (THC), principio activo del hachís y de la marihuana. El codirector del seminario y catedrático de Psiquiatría por la UPV, Miguel Gutiérrez, completa este dato al asegurar que cerca del 40% de los primeros episodios de brotes psicóticos que se registran en los servicios de salud de Euskadi están relacionados con drogas, fundamentalmente con el THC.
"El consumo diario o abusivo de cannabis en jóvenes adolescentes causa un impacto más acusado porque se trata, por decirlo de alguna manera, de una alteración de cerebros 'verdes' sin formar por completo. El efecto en los consumidores habituales de cocaína no presenta el mismo grado de consecuencias psiquiátricas, ya que su cerebro está más constituido", interpretó el catedrático.
La esquizofrenia es una enfermedad mental grave que afecta a una de cada 100 personas. Suele manifestarse a partir de los 16 años y, precisamente en torno a esta edad, los expertos psiquiatras han constatado que la mitad de los adolescentes afectados por este mal en la CAPV son consumidores regulares de cannabis.
Según confirmó el jefe del Servicio de Psiquiatría del hospital San Rafael de Barcelona, Luís San, un porcentaje muy elevado de pacientes esquizofrénicos adultos son consumidores compulsivos de tabaco y café, mientras que entre los jóvenes de la comunidad está muy extendida la vinculación de este trastorno con el consumo elevado de hachís y marihuana.
El psiquiatra catalán advirtió que el consumo de cannabis no es el único desencadenante del debut de la enfermedad en la adolescencia. "El simple hecho de fumar canutos no provoca la enfermedad y no todos los que fuman porros van a desarrollar esquizofrenia, no se trata de eso. Es necesario que este hecho se sume a otras causas. Lo que sucede es que si existe una predisposición del individuo a padecer el mal, su consumo va a acelerar mucho su aparición", explicó.
De acuerdo con la opinión de este experto, en los últimos años se ha disparado el número de jóvenes afectados de esquizofrenia que consume tetrahidrocannabinol (THC), principio activo del hachís y de la marihuana. El codirector del seminario y catedrático de Psiquiatría por la UPV, Miguel Gutiérrez, completa este dato al asegurar que cerca del 40% de los primeros episodios de brotes psicóticos que se registran en los servicios de salud de Euskadi están relacionados con drogas, fundamentalmente con el THC.
"El consumo diario o abusivo de cannabis en jóvenes adolescentes causa un impacto más acusado porque se trata, por decirlo de alguna manera, de una alteración de cerebros 'verdes' sin formar por completo. El efecto en los consumidores habituales de cocaína no presenta el mismo grado de consecuencias psiquiátricas, ya que su cerebro está más constituido", interpretó el catedrático.
Etiquetas:
Articulos,
Cannabis,
Esquizofrenia,
Patologia Dual
viernes, 9 de marzo de 2012
Asenapina como tratamiento adyuvante para la manía aguda asociada al trastorno bipolar: Resultados de un estudio básico de 12 semanas y extensión de 40 semanas.
Psiquiatria.com - Asenapina como tratamiento adyuvante para la manía aguda asociada al trastorno bipolar: Resultados de un estudio básico de 12 semanas y extensión de 40 semanas.
Los pacientes que completaron el estudio principal fueron elegibles para una extensión doble ciego de 40 semanas que evalúa la seguridad y la tolerabilidad. La asenapina adyuvante mejoró significativamente la manía frente al placebo en la semana 3 (objetivo principal) y semanas 2 a 12. Las tasas de respuesta YMRS fueron similares en la semana 3, pero significativamente mejor con la asenapina en la semana 12. Las tasas de remisión YMRS y los cambios desde la línea base de la Impresión Clínica Global para el Trastorno Bipolar para la manía y la enfermedad general fue significativamente mejor con la asenapina en las semanas 3 y 12. No se observaron otras diferencias estadísticamente significativas en los resultados secundarios.
Sólo un pequeño número de pacientes que entraron en la extensión, llegaron a conclusiones estadísticas firmes sobre eficacia. Se reportaron eventos adversos emergentes de tratamiento en un 5% o más de los pacientes con asenapina y el doble de incidencia de placebo fueron los síntomas de sedación, somnolencia, depresión, hipoestesia oral, y aumento de peso en el estudio básico de 12 semanas. La asenapina adyuvante al litio o valproato fue más eficaz que la monoterapia de estabilizador del estado de ánimo en el estudio básico y fue bien tolerado durante un máximo de 52 semanas.
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: journals.lww.com/psychopharmacology/pages/default.aspx
Resumen
En un estudio de 12 semanas, aleatorio, controlado con placebo que evalúa la eficacia y la seguridad de la asenapina adyuvante, pacientes con trastorno bipolar I que experimentan episodios maníacos o mixtos a pesar del pretratamiento con litio o con monoterapia de valproato fueron tratados con dosis flexibles, dos veces al día con asenapina 5 o 10 mg (n = 158) o placebo (n = 166). La variable principal de eficacia fue el cambio desde la línea base en la puntuación total de la Escala de Mania de Young (YMRS) a la semana 3. Los resultados secundarios incluyeron la respuesta YMRS y la remisión y la Impresión Clínica Global para el Trastorno Bipolar y los cambios en la puntuación de la Escala de Depresión Montgomery-Asberg.Los pacientes que completaron el estudio principal fueron elegibles para una extensión doble ciego de 40 semanas que evalúa la seguridad y la tolerabilidad. La asenapina adyuvante mejoró significativamente la manía frente al placebo en la semana 3 (objetivo principal) y semanas 2 a 12. Las tasas de respuesta YMRS fueron similares en la semana 3, pero significativamente mejor con la asenapina en la semana 12. Las tasas de remisión YMRS y los cambios desde la línea base de la Impresión Clínica Global para el Trastorno Bipolar para la manía y la enfermedad general fue significativamente mejor con la asenapina en las semanas 3 y 12. No se observaron otras diferencias estadísticamente significativas en los resultados secundarios.
Sólo un pequeño número de pacientes que entraron en la extensión, llegaron a conclusiones estadísticas firmes sobre eficacia. Se reportaron eventos adversos emergentes de tratamiento en un 5% o más de los pacientes con asenapina y el doble de incidencia de placebo fueron los síntomas de sedación, somnolencia, depresión, hipoestesia oral, y aumento de peso en el estudio básico de 12 semanas. La asenapina adyuvante al litio o valproato fue más eficaz que la monoterapia de estabilizador del estado de ánimo en el estudio básico y fue bien tolerado durante un máximo de 52 semanas.
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: journals.lww.com/psychopharmacology/pages/default.aspx
Etiquetas:
Patologia Dual,
Psicosis,
Trastorno bipolar
martes, 6 de marzo de 2012
La prevención de la esquizofrenia.
Psiquiatria.com - La prevención de la esquizofrenia.
La investigación epidemiológica ha mostrado diversas exposiciones candidatas relacionadas con la infección y la nutrición, que se revisan en este volumen (véase Brown y Patterson4, McGrath y cols.5), así como otros múltiples posibles factores de riesgo como estrés psicosocial6,7, consumo de cannabis8-10 y edad paterna avanzada11,12, y otras disposiciones que desde nuestro punto de vista merecen un escrutinio cuidadoso. Ahora está preparado el escenario para lo «poco plausible», la prevención primaria de la esquizofrenia
Resumen
Una serie de artículos que especulan sobre la prevención primaria de la esquizofrenia podría parecer excesivamente optimista, cuando no poco plausible. Sin embargo, no compartimos este grado de nihilismo. Se ha aprendido mucho sobre los factores de riesgo de la esquizofrenia en las últimas tres décadas. La incidencia de la esquizofrenia varía entre distintos lugares y a lo largo del tiempo1. Algunos grupos étnicos tienen un riesgo elevado de esquizofrenia cuando migran a determinados países, pero no en su país de origen2,3. Es casi seguro que estos gradientes se deban a factores de riesgo mediados por el ambiente. Parece razonable esperar que al menos algunas de estas exposiciones puedan ser modifi cables.La investigación epidemiológica ha mostrado diversas exposiciones candidatas relacionadas con la infección y la nutrición, que se revisan en este volumen (véase Brown y Patterson4, McGrath y cols.5), así como otros múltiples posibles factores de riesgo como estrés psicosocial6,7, consumo de cannabis8-10 y edad paterna avanzada11,12, y otras disposiciones que desde nuestro punto de vista merecen un escrutinio cuidadoso. Ahora está preparado el escenario para lo «poco plausible», la prevención primaria de la esquizofrenia
Etiquetas:
Adicción,
Esquizofrenia,
Patologia Dual
jueves, 1 de marzo de 2012
Consumo de drogas, cognición y funcionalidad en pacientes con primer episodio maniaco: 1 año de seguimiento.
Psiquiatria.com - Consumo de drogas, cognición y funcionalidad en pacientes con primer episodio maniaco: 1 año de seguimiento.
Método: Estudio prospectivo longitudinal de casos y controles. Incluimos 42 pacientes con un primer episodio maniaco, con un seguimiento de un año de duración. También incluimos 42 controles sanos pareados por edad, sexo y nivel socioeconómico. A ambos grupos se les administro una batería neuropsicologica. Al cumplir un año desde el primer episodio maniaco, evaluamos tanto el consumo de drogas como la funcionalidad en los pacientes mediante la escala FAST.
Resultados: Los controles sanos tenían un funcionamiento cognitivo significativamente mejor que los pacientes en los test que miden velocidad de proceso, velocidad de trabajo, memoria de trabajo, función ejecutiva y memoria. Un 36,9% de pacientes tomaban drogas en el momento del ingreso. Mediante un modelo de regresión lineal encontramos relación entre este consumo de drogas en el momento basal y una peor funcionalidad de los pacientes al año de seguimiento (B=-13.8925, p= 0.029).
Conclusiones: Los pacientes con un primer episodio maniaco mostraron un peor funcionamiento cognitivo que los controles sanos pareados por edad, sexo y nivel socioeconómico. El consumo de drogas de estos pacientes en el momento basal estaba significativamente relacionado con una peor funcionalidad al año de sufrir el primer episodio maniaco.
Resumen
Objetivos: 1.- Comparar el funcionamiento cognitivo entre pacientes con un primer episodio maniaco y controles sanos. 2.- Explorar el consumo de drogas en el momento basal en estos pacientes y su relación con la funcionalidad después de 1 año de seguimiento.Método: Estudio prospectivo longitudinal de casos y controles. Incluimos 42 pacientes con un primer episodio maniaco, con un seguimiento de un año de duración. También incluimos 42 controles sanos pareados por edad, sexo y nivel socioeconómico. A ambos grupos se les administro una batería neuropsicologica. Al cumplir un año desde el primer episodio maniaco, evaluamos tanto el consumo de drogas como la funcionalidad en los pacientes mediante la escala FAST.
Resultados: Los controles sanos tenían un funcionamiento cognitivo significativamente mejor que los pacientes en los test que miden velocidad de proceso, velocidad de trabajo, memoria de trabajo, función ejecutiva y memoria. Un 36,9% de pacientes tomaban drogas en el momento del ingreso. Mediante un modelo de regresión lineal encontramos relación entre este consumo de drogas en el momento basal y una peor funcionalidad de los pacientes al año de seguimiento (B=-13.8925, p= 0.029).
Conclusiones: Los pacientes con un primer episodio maniaco mostraron un peor funcionamiento cognitivo que los controles sanos pareados por edad, sexo y nivel socioeconómico. El consumo de drogas de estos pacientes en el momento basal estaba significativamente relacionado con una peor funcionalidad al año de sufrir el primer episodio maniaco.
Etiquetas:
Alteraciones psiquiátricas,
DROGAS,
Patologia Dual,
Trastorno bipolar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)